La
caza y la pesca en Aragón pasan por un periodo de cambios, con los proyectos de la nueva ley de caza y el coto del Mar de Aragón, pero estas modificaciones legislativas no han afectado por el momento a las
sanciones. En lo que llevamos de año
se mantienen en los mismos niveles que el anterior, con 807 infracciones hasta finales de agosto, según los datos del
Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA).
El 74% de las infracciones estuvieron
relacionadas con la pesca, a pesar de que el número de licencias supone el 57% del total. La mayoría se produjeron en la provincia de Zaragoza, en especial en el Mar de Aragón, una zona que cada año registra
al menos 500 sanciones.
En Huesca, donde se registraron 125 denuncias,
Fraga es la localidad donde más ilegalidades se cometen, así como las comarcas de
La Litera, Cinca Medio y Bajo Cinca, mientras que en la provincia de Teruel se concentran en los pantanos de
Cueva Foradada, en Alcaine, y en Alcañiz y Calanda. En esta provincia, “se ha producido una sola infracción calificada como muy grave, por la incorporación a las aguas de sustancias que alteren las condiciones de habitabilidad de la fauna acuática”, señalan.
Las sanciones
más frecuentes son por pescar sin licencia o con esta caducada, una sanción grave,
y el uso de artes no autorizadas, como las redes,
o de cebos prohibidos, como peces y moluscos. Además, en la provincia de Zaragoza, se han interpuesto
55 sanciones por pescar con más cañas de lo permitido, es decir, con más de una o de dos, en el caso de las zonas de pesca intensiva.
La mayoría de las multas han sido de 60,10 euros, en el caso de las faltas leves y 300,51 euros en las graves, ya que “
no se ha estimado la concurrencia de intencionalidad”, explican fuentes del INAGA.
Más de 200 infracciones de caza
En los primeros meses del año, se han producido 207 infracciones de caza. La provincia de
Huesca tiene el 42% de las denuncias, la mitad de ellas en la comarca del
Somontano de Barbastro, en especial en el término municipal de
Bierge.
Las infracciones más cometidas en esta zona son las que consisten en "
cazar en días de niebla, con poca visibilidad”, indican, además de otras extendidas por el territorio aragonés como cazar donde está expresamente prohibido o en zonas de seguridad, capturar especies no cinegéticas, no precintar bien las piezas no señalizar correctamente las zonas de caza.
En cuanto a
Teruel, que registra un número similar de sanciones de caza que de pesca (47 frente a 55), las zonas con mayor número de sanciones es el
Bajo Aragón y Matarraña, seguido de la zona de Calamocha-Cuencas Mineras en el caso de la caza.
En la provincia de Teruel,
8 de ellas fueron muy graves, dos por su práctica en Espacios Naturales Protegidos y refugios de fauna silvestre, y seis por caza mayor sin licencia. Estas acciones se han castigado con
multas de 3.005,06 euros.
Cambios legislativos
Tanto la caza como la pesca cuentan con
novedades este verano. El pasado mes de julio, el Gobierno aragonés dio luz verde al anteproyecto de la
nueva ley de caza, que simplificará algunos trámites. Por ejemplo, se
dejará de diferenciar cotos de caza mayor y menor ni será necesario realizar el examen de cazador.
En el caso de la pesca, el mayor cambio se vivirá en
el Mar de Aragón, que se convertirá en un coto, según anunció el pasado jueves el Gobierno aragonés. Esto supondrá que los pescadores tengan que
pagar por realizar esta actividad, pero también aumentará el control sobre los furtivos.